Estoy en Canberra. El viernes cogí un avión en Hervey Bay a Sydney con Virgin Blue. Curioso. En vez de decir, “Hello ladies and gentlemen, blah, blah…” dicen “Ladies and getlemen, boys and girls, blah, blah”. Ridículos.
Bueno, pasé el finde en Sydney. Se acabó la sequía en Australia. Vaya manera de llover el sábado. Como estaba gris, no salimos de la ciudad y fuimos a ver el mercadillo de Manly (una de las playas de Sydney). Coi, suerte que está llena de cafés. Lo que más me molestó fue ver a gente buceando y no saber que en Sydney hay buceo decente. Mierda. Perdí 6 meses de mi vida miserablemente hace 6 años.
El domingo, más de los mismo. Gris y amenazando lluvia. Me voy con un recuerdo imborrable del verano en Sydney. Joder, peor que Brest. Suerte que aquí es lo anormal. Total, un fin de semana que hubiera podido ser de sol y playa o de Blue Mountains, se ha quedado en un finde pasado por agua en la mejor tradición parisina.
Hoy me vine a Canberra, la capital de la nación. Es una ciudad (por llamarla de alguna manera) artificial, tanto que hasta el lago lo es. No se ven casas: sólo se ven árboles (resecos), coches y carreteras. Muy poco agradable para pasear. Pero, al parecer, tiene algunas cosas interesantes: War Memorial, el parlamento federal y el museo nacional. Museo del que los aussies dicen que es raro o sea que debe de ser la leche. Porque Australia ya es rara de por sí.
A pesar del urbanismo a-peatonal, decidí ir a dar un paseo. Nunca había visto un coche atropellar a un canguro en medio de la ciudad. Hoy, sí. El pobre bicho (vistos de cercas, soy feos de cojones, tienen cara de rata) quedó tumbado con la lengua para afuera y medio cuerpo colgando del puente hacía el río. No me fijé en como quedó el coche, pero por el tamaño del bicho, alguna arruga llevará. Pero, que feo era el bicho, ¡ reley !.
Mañana he quedado a cenar con una vieja amiga (la única australiana con quien mantengo contacto), lo cual me obligará a dormir poco. El miércoles a las 6h45 (de la mañana) en SBS dan el Barça – Bremen. Y ya que tengo la sala de TV enfrente de la habitación del albergue, habrá que hacer un esfuerzo.
¡ Força Barça !