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Canberra

4 Diciembre 2006

Estoy en Canberra. El viernes cogí un avión en Hervey Bay a Sydney con Virgin Blue. Curioso. En vez de decir, “Hello ladies and gentlemen, blah, blah…” dicen “Ladies and getlemen, boys and girls, blah, blah”. Ridículos.

Bueno, pasé el finde en Sydney. Se acabó la sequía en Australia. Vaya manera de llover el sábado. Como estaba gris, no salimos de la ciudad y fuimos a ver el mercadillo de Manly (una de las playas de Sydney). Coi, suerte que está llena de cafés. Lo que más me molestó fue ver a gente buceando y no saber que en Sydney hay buceo decente. Mierda. Perdí 6 meses de mi vida miserablemente hace 6 años.

El domingo, más de los mismo. Gris y amenazando lluvia. Me voy con un recuerdo imborrable del verano en Sydney. Joder, peor que Brest. Suerte que aquí es lo anormal. Total, un fin de semana que hubiera podido ser de sol y playa o de Blue Mountains, se ha quedado en un finde pasado por agua en la mejor tradición parisina.

Hoy me vine a Canberra, la capital de la nación. Es una ciudad (por llamarla de alguna manera) artificial, tanto que hasta el lago lo es. No se ven casas: sólo se ven árboles (resecos), coches y carreteras. Muy poco agradable para pasear. Pero, al parecer, tiene algunas cosas interesantes: War Memorial, el parlamento federal y el museo nacional. Museo del que los aussies dicen que es raro o sea que debe de ser la leche. Porque Australia ya es rara de por sí.

A pesar del urbanismo a-peatonal, decidí ir a dar un paseo. Nunca había visto un coche atropellar a un canguro en medio de la ciudad. Hoy, sí. El pobre bicho (vistos de cercas, soy feos de cojones, tienen cara de rata) quedó tumbado con la lengua para afuera y medio cuerpo colgando del puente hacía el río. No me fijé en como quedó el coche, pero por el tamaño del bicho, alguna arruga llevará. Pero, que feo era el bicho, ¡ reley !.

Mañana he quedado a cenar con una vieja amiga (la única australiana con quien mantengo contacto), lo cual me obligará a dormir poco. El miércoles a las 6h45 (de la mañana) en SBS dan el Barça – Bremen. Y ya que tengo la sala de TV enfrente de la habitación del albergue, habrá que hacer un esfuerzo.

¡ Força Barça !

Afotos

21 Noviembre 2006

Por fin me he bajado las fotos a un CD. Aquí pongo unas cuantas (ma non troppo).

Sydney

Darling Harbor, una especie de Port Olímpic que les ha salido rana…

… con su monoraíl Simpson (no va a ninguna parte útil, es sólo decoración).

Como os decía, desade Farm Cove y Mrs. Macquarie’s chair, la vista es espectacular.

Por aquí les hicieron nadar el triatlón durante los JJ.OO. de Sydney 2000. El ganador no sé, pero seguro que más de uno disfrutó más de la vista que de la carrera.

En Sydney, la fauna abunda, entre ella las cacatúas que aquí viven en estado semi-salvaje. Digo semi porque, a diferencia de las golondrinas, las cacatúas no atacan si tienen hambre. Las golondrinas exigen una parte de tu comida a picotazos (a menudo por la espalda).

Finalmente, una foto que me pareció curiosa. Me pregunto si alguien echó en falta este servicio este día.

Norte de Queensland

Es el trópico y hace calor. En la playa no te puedes bañar por las medusas (que aquí son salvajes: te pueden mandar a criar malvas fácilmente) y los ríos son muy tentadores.

pero hay vecinos molestos…

Como os dije, anduve por Cape Tribulation que debe su nombre a que el capitán Cook casi hunde el barco allí.

Es el que asoma al final. En este punto, hay 2 maravillas que se tocan. La selva tropical, convertida en manglar y el arrecife coralino. Es muy curiosa la forma de las raíces de los árboles en los manglares.

La selva del Daintree es muy valiosa por la cantidad de cosas raras y antiguas que se encuentran. Entre ellos, un montón de pitones y de lo que en inglés se llaman cycads, que son una especie de pre-palmeras que se reproducen por esporas en vez de por frutos. Son unas plantas muy bellas.

Pos de momento eso es todo. Esta tarde (a las 5 AEST) me embarco para ir unos días a bucear. Será la vez que celebre mi cunmpleaños más lejos de todo. A unas 100 millas de la civilización. O sea, que no os molesteis en intentar contactarme, porque como no lo hagais por satélite con el barco, será difícil.

Otro día os cuento que tal el coral.

Cairns

15 Noviembre 2006

Hola nois,

ya estoy en Cairns, el Cancún australiano. Aunque no hay tanto hotelazo, es el mismo estilo: zona tropical 100% orientada al turismo, casas disimuladas enmedio de la “selva” y el polvo y un aeropuerto enano que tiene más vuelos intercontinentales que el de Barcelona.

Ayer, antes de salir de Sydney, hice el guiri. Me fui a dar una vuelta en un barco (tipo golondrina) por el puerto. Port Jackson, se llama. Es una pasada. Si me llega la pasta, me estoy pensando en buscar un velero y pasar un par de días por el puerto. No vale la pena ni salir de ahí, con lo revuelto que es el oceano Pacífico (que de eso, sólo tiene el nombre). A ver si estreno el PER. También aproveché para darme un chapuzón en Lady Bay Beach, la playa nudista donde Tom Cruise hacía cabriolas (vestido) en Misión Imposible II. Estaba el agua algo fresquita, pero al poli que estaba bañandose no parecía importarle.

Estos australianos, a la que pueden, se ponen a hacer deporte. Son un país que vive al aire libre (me pregunto si Tasmania también será igual en invierno, con la rasca que pega allí). En los parques, ves a gente corriendo, haciendo flexiones, cricket, estiramientos… menos echarse una siesta, de todo. Y hay un montón de gente navegando un día cualquiera. Me pregunto si trabajan y, si no, si tienen alguna hija casadera.

Ahora, mi misión es acabar de ligar el buceo. Me molaría un montón ir a Cod Hole, un “diving spot” donde hay unos bichos del tamaño de la nevera, pero a) hay pocos barcos que lo hagan (está a unas 120 millas de Cairns) y b) sale por un pico (de 600€ para arriba). O sea, que al final igual me conformo con ir a los arrecifes más próximos a Cairns, como me propone la rubita del albergue (no haré comentarios sobre las féminas que me lee la familia, pero aquí imaginadme con cara de Dr. Slump viendo a la srta. Yamabuki). 3 días – 2 noches por unos 350 €. Sale MUY económico.

Luego, tengo que decidir qué hago. Bajaré por tierra hasta Sydney, pero no sé si ir en bus o en tren, poco a poco, parando en Airlie Beach, Whitsunday Islands, Fraser Island… EL catálogo de YHA Queensland me ha puesto los dientes largos. El tren es como más cómodo y más aventura, pero el bus quizá me haga conocer a más gente.

¿ Qué me dejo ? Me dejo explicaros como me siento haciendo lo mismo que hace 6 años, pero ¿ a quién carajo le interesa eso ? Sólo diré que se hace muy raro, una sensación de “tempus fugit” y de estar fuera de sitio importante. Es curioso.

Nada más, sigo sin poner fotos porque me querían cobrar para dejarme el lector de tarjeta SD y, si cada vez que quiero colgar una foto, tengo que hacerlo, me voy a tener que hacer la cena más a menudo en vez de poder salir a comer fuera. Además, así aumento la expectativa.

PD: Sobre los hábitos australianos. Esto de regar aún cuando llueve o de querer césped en Sydney, les ha llevado a tener que importar trigo por primera vez en la historia del país. La pertinaz sequía.

Flash-back

13 Noviembre 2006

Bueno,

llegué a Sydney. Tengo la sensación de haber vuelto atrás en el tiempo. Parece como si desde hace 6 años y 2 días (el tiempo exacto que me fuí) nada hubiera cambiado. La línea de tren que tenía que haberme llevado al curro hace 6 años sigue en obras (luego decimos de la L9); el jardín de flores del jardín botánico, también; los australianos siguen siendo unos freaks del deporte; siguen regando después de llover, sin poner los precios en los escaparates… Vamos, todo igualito.

Sydney me ha recibido con su tiempo primaveral: 28 grados y sol. Con un chaparrón de media mañana mientras andaba por el Harbor Bridge que me ha permitido no dormirme. Y, los sydneysiders como siempre: muy parlanchines en el tren. Como dice mi abuela, parece que les han dado lengua para desayunar.

Al llegar, me fui a dar una ducha y a patear la ciudad que ya tocaba. Cuantos recuerdos. He hecho lo mismo que hice el primer día que anduve por aquí: Darling Harbor, The Rocks, Circular Quay, Royal Botanical Gardens, The Domain… Aunque esta vez he ido más a ver lo espectacular: Farm Cove y Mrs. Macquarie’s Point. La mejor vista de Sydney (prometo poner fotos pronto, tan buen punto las pueda bajar a un cibercafé que no sea este sótano lleno de asiáticos con videojuegos y rubias mirando DVDs). Pos eso, que desde allí se ve la Opera House, Harbor Bridge, North Sydney con su Luna Park que cada vez es más anticuado (ahí está su gracia).

Al salir del Royal Botanical (por cierto, nunca había visto flying foxes, unos murciélagos de tamaño familiar, en Sydney), me he llevado un sorpresón en Macquarie st. con Martin Place: Ermenegildo Zegna. Sí, parece que El Corte Inglés es ubicuo. Como el nombre Macquarie (Macquarie st., Macquarie Bank, Port Macquarie, Lake Macquarie, Mrs. Macquarie Point, Mrs. Macquarie’s Chair, Mrs. Macquarie Road, Macquarie Park, Macquarie University, Macquarie Island, Macquarie Telecom…).

Otra curiosidad es que ya está todo decorado para las Navidades. Con 28 grados. Y con abetos, villancicos… Se hace un poco raro. Vamos, mucho.
Como no podía ser menos, ya me he encontrado con los catalanes de turno. Mejor, me han encontrado ellos. Iban despistados y me han tirado al suelo en el QVB cuando iba yo a plena carga.

Hala, por hoy lo dejaremos aquí. Prometo poner las fotos pronto.